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Y nos quitamos lastre

Se trataba de empezar desde cero, de que no importara el pasado, de dejar caer el lastre a nuestros pies. Tratamos de avanzar cogidos de la mano, esquivando cada obstáculo, sin que nos importen los demás, sólo nosotros. Nos encontramos un día en una intersección del camino que habíamos perdido y decidimos buscar uno nuevo juntos, codo a codo, paso a paso. No somos Romeo y Julieta, eso está bien, nuestro amor no es imposible ni está condenado, sino que avanza con nosotros y crece cada día más. El capítulo no se ha cerrado, aún queda mucho por ver, aún estamos en la presentación de los personajes, lo sé, y promete; eso también lo sé. Me asaltarán las dudas cada dos por tres, me preguntaré muchas veces qué haces conmigo, como es que soportas mis locuras. Te pediré un trozo de chocolate y tú me darás un abrazo. Y al día siguiente, o al pasar un segundo, estaré más segura que nunca, de nuevo, de que me quieres. Quizás te deba un manual de instrucciones, no lo sé, pero en el fondo me gusta e...

Fin de mes

Caprichos del destino, bolas de papel, frase hechas, picores en los pies, trabas en el pelo, poco dinero en la cartera, fin de mes. En el suelo no han empezado a crecer las plantas, así que voy a plantar unas semillas en mis zapatos, con suerte tendré flores dentro de un par de meses. Siento arañazos en las paredes, las sillas sostienen libros a medio leer y las cortinas se mueven en la ventana, ya llega la primavera; habrá que sacar los dedos al sol, que respiren y se desperecen. Tengo un proyecto para esta primavera: voy a llevar un trocito de playa a mi balcón. Voy a coger arena negra en tarritos de cristal para irla derramando en el suelo, algunas conchas de burgados y agua de mar en una regadera, a lo mejor así crece mi tortuga.

LA DESTRUCCIÓN

El demonio se agita a mi lado sin cesar; flota a mi alrededor cual aire impalpable; lo respiro, siento como quema mi pulmón y lo llena de un deseo eterno y culpable. A veces toma, conocedor de mi amor al arte, la forma de la más seductora mujer, y bajo especiales pretextos hipócritas acostumbra mi gusto a nefandos placeres. Así me conduce, lejos de la mirada de Dios, jadeante y destrozado de fatiga, al centro de las llanuras del hastío, profundas y desiertas, y lanza a mis ojos, llenos de confusión, sucias vestiduras, heridas abiertas, ¡y el aderezo sangriento de la destrucción! LAS FLORES DEL MAL CHARLES BAUDELAIRE

videoclip sálvese quien pueda - vetusta morla

Incongruencias

La ceguera de unos, la felicidad de otros, los viajes, los cambios, la espera, la lenta asimilación. Las veces que nos vimos a solas en el cuarto de la costura, la felicidad de no verte más, de saber que estarás bien, a salvo, protegido. El tiempo que pasa cada vez más rápido en el reloj de la cocina, las naranjas que se pudren en el frutero. A veces creo que puedo con todo y me subo a la escalera más alta a cambiar la bombilla más rebelde, pero caigo sin remedio sobre mis rodillas. Los pasos de puntillas sobre el suelo frío para no despertarte, los árboles que lloran cuando tropiezo y sacuden sus ramas de alegría en mi ventana cuando me río. La certeza de tenerte, el miedo al vacío, el olor que desprendes a mi lado por las noches y que me trae recuerdos del verano, del mar, del sol que quisimos rescatar en enero. La música que nos atrajo, los libros en el salón, las lágrimas que vertimos los dos a mandíbula batiente. Un torbellino en mi cabeza, a veces más calmado, a veces con una...

Historia del amante guisante

A

Estrellas sobre un cielo en penumbras, payasos en una fiesta de cumpleaños con tarta de chocolate y merengue, días de playas de arenas negras, el aroma de la menta, el sabor de las fresas, el olor de los vaqueros nuevos, el sonido de una clase de canto al pasar por la calle, el tacto de una mano que se hunde en un saco de lentejas. Todo esto es lo que me gusta recordar del verano. Me gustaría no acordarme de los malos momentos; ojalá que nunca se hubiese cerrado aquella ventana que hoy ya ni siquiera puede abrirse; qué metáfora más brutal de la muerte. Se marchó de mi vida cerrando la puerta de atrás y dejando pisadas de barro en el salón. Del cielo brotaron enormes lágrimas de cristal que se rompieron al caer pesadamente al suelo. Y en la estantería del fondo comenzaron a crecer telarañas. No puedo escribir los versos más tristes esta noche, pero sí pensar que no la tengo, sentir que la he perdido, oír la noche inmensa y el aullido de los perros en la lejanía, y el verso cae al alma...