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QUERIÉNDOME MUCHO QUERIÉNDOTE MUCHO QUERIÉNDONOS MUCHO CONJURANDO EL VERBO QUERIENDO Gastando palabras sin necesidad Obsesionándome los PIES Cambiando pisadas por cubitos de hielo Escupiendo hacia un lado el tabaco sin mascar Descubriendo el MUNDO al revés Pariendo, muriendo, viviendo en unos ojos VERDES Cumpliendo años Acariciando sin pretensiones convertidas  en argucias Dolor de DIENTES Cambio de estación Sentirse como una princesa,  comer con palillos las lentejas de ayer Cambiar besos en los brazos por sonrisas en los LABIOS

AMOUR

Cuando una película te golpea la boca del estómago constantemente con pequeños golpecitos que se van acumulando hasta que tienes que explotar a la salida y romper a llorar. Cuando sales de la sala del cine y no puedes fijar la vista en nada, y te quieres evaporar, y el mundo no parece real bajo tus pies. Cuando te crees más fuerte que nadie y piensas: "bah, tampoco es para tanto", y de repente a la salida de la proyección te rompes en pedacitos. Cuando pasadas varias horas del visionado aún estás en shock y sabes que una herida finita tardará un poco en cicatrizar, y te alegras por ello. Cuando sientes tanta empatía por los personajes a pesar de la frialdad y la distancia, que es imposible que salgas bien de la sala. Cuando un director de cine hace que escribas estas sensaciones para poder ir sanando y eso te gusta, es que tiene algo.
Hoy he querido rescatar una cosa pequeñita, pequeñita que escribí hace mucho tiempo a la salida de un concierto al que fui con tres grandes amigos. En aquel momento todos pasábamos por una época regular; yo me he curado, espero que ellos también... Peor para el sol... Cuatro corazones rotos en las butacas del teatro. Cuatro maneras de leer las canciones que salían de aquellas voces. Cuatro formas de sentir distintas pero tan iguales. Cuatro corazones rotos de maneras tan dispares, pero en el fondo tan similares. Peor para el sol... 11-2-11
Enero en tus labios Enero en tus ojos Enero para ti y para mi. Enero en la ventana cerrada de tu dormitorio  un domingo por la mañana Enero brillante húmedo en el quicio de la puerta, caliente a tu lado Enero arrepentido de frío tiritando bajo las mantas. Mariposa Tecnicolor

Tu nombre

Buscándote. Me pasé la noche buscándote un nombre, yo sola, totalmente a oscuras. Busqué tu nombre por todas partes: en el techo negro de mi habitación, entre las sábanas, bajo la cama, en el baño; incluso entre los fantasmas que vuelven de vez en cuando a tirarme de los dedos de los pies. Busqué tu nombre también en mi cabeza, en medio de miedos, muebles, reformas y pinturas de pared que no sabemos si pintar. Pero no encontré un nombre especial que darte, y eso me entristeció mucho. Sólo veo amor, y ese nombre lo puede ver cualquiera, no es especial sólo para ti. Claro que para mí sí que es especial; a lo mejor es que se escribe con “h” de tan especial que es, quien sabe…

Y nos quitamos lastre

Se trataba de empezar desde cero, de que no importara el pasado, de dejar caer el lastre a nuestros pies. Tratamos de avanzar cogidos de la mano, esquivando cada obstáculo, sin que nos importen los demás, sólo nosotros. Nos encontramos un día en una intersección del camino que habíamos perdido y decidimos buscar uno nuevo juntos, codo a codo, paso a paso. No somos Romeo y Julieta, eso está bien, nuestro amor no es imposible ni está condenado, sino que avanza con nosotros y crece cada día más. El capítulo no se ha cerrado, aún queda mucho por ver, aún estamos en la presentación de los personajes, lo sé, y promete; eso también lo sé. Me asaltarán las dudas cada dos por tres, me preguntaré muchas veces qué haces conmigo, como es que soportas mis locuras. Te pediré un trozo de chocolate y tú me darás un abrazo. Y al día siguiente, o al pasar un segundo, estaré más segura que nunca, de nuevo, de que me quieres. Quizás te deba un manual de instrucciones, no lo sé, pero en el fondo me gusta e...